lunes, 25 de abril de 2011

Cuestión de máscaras.

A veces, no todo lo que uno cree ver, es de esa manera en la cual lo pintamos. La mayoría de las veces, creemos ver algo que en realidad, está my lejos de ser así como lo vemos.
Hoy vi el Fantasma de la Ópera, y realmente creí que el personaje era bueno y no malo; si bien no es malo, oculta cierta actitud negativa hacia la personjae principal: la engaña. Al principio la hace creer que él es su ángel de la música, para luego dejar al descubierto sus verdaderas intenciones. ¿Cuántas veces nosotros entramos en el papel de Christie (el personaje principal de la obra)? Séamos hombres o mujeres, terminamos actuando el papel de esta joven de bella voz.
El Fantasma era muy atractivo, llamativo y sensual: atraía a Christie. En la vida real, tambien hay ciertas atracciones muy llamativas a nuestros ojos: de estas personas hay que cuidarnos. Debemos vigilar y saber que no todas las personas quieren lo mismo que nosotros. Todas tienen sus facetas, sus deseos y sus ambiciones. Aparte de esto, cualquier persona puede ser usada por el diablo para hacernos caer en una trampa y alejarnos de la sombra de Dios,.. "orad y vigilad..."
Espero que, a diferencia del Fantasma de la Ópera, ustedes, y yo, no tengamos que pasar por todo lo que Christie pasó.
Mis cordiales saludos, todo mi cariño y bendiciones, andy.

martes, 12 de abril de 2011

¿Qué deseas?

Muchas veces, uno piensa que todos somos iguales, que buscamos lo mismo, que queremos lo mismo, que nos contenta lo mismo... pero, la verdad, esto no es así.
Al conocer a alguien, uno puede tener en común varias cosas:
  • lo físico: color de ojos, cabello, o contextura física (este parecido influencia en que uno se siente seguro, acompañado o presente)
  • lo cotidiano (los gustos): un color, un programa de televisión, un color, un animal, el gusto por la lectura, por en determinado tipo de música, etc. (es esto generalmente lo que marca, define y distingue los diferentes grupos dentro de la escuela).
  • lo espiritual: los deseos para la vida, lo que se espera, un sueño.
Tenemos en común algunas cosas no todas... a mi, por ejemplo, me gusta mucho leer y escribir, y tengo una conocida que lee y escribe; me gusta ser organizada y fui criada en un medio muy inocente y puro, y tengo una amiga igual, pero la diferencia entre ellas y yo, es que tenemos sueños distintos: ninguna de las tres espera lo mismo ni quiere lo mismo, esto marca una gran linea o barrera que determina el límite de ayuda, hasta ahí llegamos la una de la otra. Ellas tienen un sueño diferente del mío, por más que queramos, es inútil querer ayudarnos sabiendo que lo que yo quiero ella no lo sabe, o lo que ella quiere yo no lo se. Puedo divertirme mucho con ellas, pero, a la hora de hacer las cosas, debo buscar verdaderamente a alguien que quiera hacer y vivir el mismo sueño que yo, con ese alguien, si podré contar ilimitadamente, porque, con unas ideas u otras, las respuestas a las interrogantes serán las mismas: perseguimos el mismo sueño.
Por mucho tiempo creí que esto era solo un detalle, pero no, es vital. Pues quienes son mis amigos/as y no desean lo mismo que yo, pueden estarme alejando de quienes realmente desean lo mismo que yo y me pueden ayudar a alcanzarlo. Somos jóvenes, tenemos mucho tiempo sí, pero no hay que derrocharlo ni desperdiciarlo, hay que organizarnos y saber tener en claro lo que queremos: ¿qué vale más, nuestro sueño o divertirnos y vivir un poco más? Con la respuesta a esta pregunta, debemos poder seleccionar los instantes adecuados, organizar el tiempo y ponernos de lleno en lo que elijamos, total, si Dios es con nosotros y está de nuestro lado... ¿por qué no creer que Él nos dará todos los amigos que necesitemos para seguir, realizar nuestro sueño y, además, divertirnos? Dios conoce el corazón de cada uno, sabe que necesitamos y en que tiempo ayudarnos. Por eso, ¡¡no seas desesperado!!
Un abrazo, besotes y miles de bendiciones para todos.