lunes, 27 de febrero de 2012

El regalo

Había una vez un hombre que se encontraba caminando en un sitio cualquiera. El hombre se levantaba y salía de su casa solo para caminar, y lo hacía todos los días. Un día, el hombre se cruzó con una persona muy especial, que brillaba tanto que casi y queda ciego. La persona le preguntó:
- Dime, ¿te gustaría recibir un regalo muy especial, ese que tú tanto anhelas y nunca has tenido?
El hombre respondió gustoso que sí, entonces la persona luminosa le prometió regresar para dárselo. El hombre continuó su vida. Pasaron días, semanas, meses, años, y aquella persona no regresó en carne, pero a cada día le recordaba, "Yo te lo entregaré, no desistas que no me he olvidao" Y el hombre continuaba.
Cierto día, el hombre vio que todas las personas que él conocía poseían aquel regalo que él tanto deseaba. Y comenzo a dudar "Nunca volverá" se dijo al fin y en ese mismos instante, se le apareció un muchacho y le dijo.
- ¿Quieres tú, este regalo que yo tengo?
El hombre sin pensarlo, le dijo que sí, que lo deseaba con todo su corazón. Entonces el joven se lo obsequió y se fue sonriendo. El hombre llegó en su casa y abrió el regalo, era hermoso sí, pero había algo... Inmediatamente la persona que resplandecía apareció con el regalo en sus manos, y al ver al hombre le dijo:
- He aquí que yo te traía el regalo más maravilloso que podías haber poseído, pero tú no confiaste en mi, tu no esperaste por él, por ello, no eres digno de poseerlo.
La persona se alejó y entregó su regalo a una otra persona que disfrutó de aquel regalo hasta el fin, y aquel hombre que no supo esperar, sufrió más de una angustia por haberse quedado con aquel regalo común, corriente, que todos tenían, aquel regalo que ese joven le había entregado...

No busque respuestas y cosas fáciles, lo fácil no viene de Dios. Tenga fe en Él, que aunque se demore, llegará y de la mejor manera. Persevere, determine, y luche, que si es de Dios, pasarán diez años, y aquel regalo continuará brillando de la misma forma en que brilló la primera vez. Bendiciones!

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