miércoles, 13 de julio de 2011

Por la mitad o por el entero

Un hombre entra en la iglesia. No tiene piernas y se arrastra...

El hombre se arrastra hasta el altar...

Las personas se callan y quedan impresionadas, mirando.


Él le dice al pastor, con los ojos llenos de lágrimas:

- Pastor, ¿DIOS acepta a un hombre por la mitad?

Todos se preguntan sobre lo que el pastor va a responder.

Entonces, DIOS habla a través de los labios del pastor:

- Sí, Dios acepta a un hombre por la mitad, que se entrega por completo; ¡pero no acepta a un hombre entero que se entrega por la mitad!

...

¿Quiénes hemos sido delante de DIOS?

Obispo Edir Macedo

No hay comentarios:

Publicar un comentario