martes, 9 de agosto de 2011

Arriesgarnos

¿Por quién se arriesgaría usted? Por un colega, un familiar, un amigo, un novio... ¿por quién se arriesgaría? 

Muchos reclaman eso, que alguien les quiera y ame lo suficiente como para lansarse por ellos y ayudarlos, socorrerlos, arriesgarse por ellos, pero nadie lo hace, ¿no es eso frustrante? La persona que dice amarte, quererte, vivir por ti, no se arriesga, ¿por qué arriesgarte tú? En eso me puse a pensar instantes antes, cuando Dios tocó en mi corazón: ¿quién se arriesga por Él?
A diario, Dios se arriesga por nosotros, y bien que lo hace, ¿y nosotros? ¿Será que nosotros nos arriesgamos por Dios? ¿Le decimos al mundo que amamos a Dios? ¿Confesamos entre nuestros amigos su existencia? ¿Le decimos a la gente que Le servimos? Algunos sí, ¿pero otros?
¿Vale más un amigo que Dios? ¿Vale más la familia que Dios, el colega, el novio? Yo creo que no. Séamos un poco mas arriesgados por quien vale la pena, y no por quien no lo vale. Dios siempre se arriesga por nosotros, llega hasta sus límites (porque, Él no puede hacer nuestra parte), lo mejor sería hacer lo mismo por Él, decimos amarlo... ¿o no?
Si nadie se arriesga por ti, mientras que tú te arriesgas por todos, ponte en el lugar de Dios, y mira para quien realmente debas mirar, arriesgate por y para Él, pues nunca te desamparará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario