¿Cuántas personas no rieron con la divertida y disparatada historia de Matilda? Es verdad que es muy graciosa pero, ¿han visto la películade verdad? ¿Se detuvieron en los pequeños detalles de la historia? Miremos la película de Matilda...
**********
Listo.
Yo recuerdo que era de noche, muy de noche cuando vi la película de verdad. Volvía del baño a mi cama y miré justo cuando los padres se llevaban a la niña a su casa... ¿No fue esa parte terrible? ¿No dio hasta impresión el hecho de ver a la bebé moverse de un lado al otro en el auto, sin protección alguna? ¿Y cuándo sus padres a dejarla sola en casa, y la niña debe aprender a cocinarse y arreglárselas sola, o cuándo comienza a cruzar sola las calles? Hay muchas observaciones que yo hice.
Matilda crece sola, sus padres, tan sumergidos en sus respectivos mundos, hacen de cuenta como si ella no existiera. ¿No es feo eso? Los padres de Matilda no le creían sobre lo que ocurría en la escuela, ni siquiera apoyaban su conocimiento. Cuando la señorita Miel intenta explicarles, ellos niegan todo y la sacan de la casa. En la escuela, la situación no era muy diferente, porque la directora la trataba mal y le imponía horribles castigos, pero Matilda no se dejaba vencer, ella sabía que contaba con tres cosas: sus amiguitas incondicionales, la señorita Miel, y sus poderes, si, sus po-de-res.
En tiempos de ahora, nosotros tambien sufrimos cosas como estas. Padres que tal vez no nos escuchan, profesores que nos maltratan, cosas que tuvimos que aprender por nosotros mismos y sin ayuda. Pero tambien, contamos con nuestra señorita, nuestras amiguitas y poderes. ¿Poderes? Sí, Dios; Él es nuestro poder. Nuestra señorita Miel es quien nos guía en el camino, y nuestras amiguitas son todos aquellos que nos acompañan. Matilda no se dejó estar por la situación, y tenía siete años. ¿Y usted pre-adolescente? ¿Se va a dejar estar?

No hay comentarios:
Publicar un comentario